Crónica del poder / Razonable y acertado blindaje al presupuesto
Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresiónAunque el presupuesto de egresos 2026 para Zacatecas es de 42 mil 092 millones de pesos, el 4.9 por ciento más que en 2025, que es de 40 mil 122 millones, es a todas luces insuficiente para asegurar un paso acelerado hacia el progreso y, si se miden factores y cifras asignadas a los sectores, es aceptable que haya equilibrio, pero un equilibrio precario, porque se insiste en la insuficiencia, que por consecuencia se reducen las partidas hacia las áreas gubernamentales y los municipios, siempre en crisis interminable. No se trata de observaciones pesimistas, sino de realidades que descifran un futuro incierto, porque volverán los reclamos de ampliaciones, el cuento de nunca acabar.
Más allá de la cautela y del acertado blindaje al presupuesto ante los factores externos que impactan y van aumentar en 2026, como la caída de las remesas y la desaceleración económica en Estados Unidos que lesiona a México y sus estados, aún con la austeridad que se impone en el gasto de los recursos públicos, para solo aplicar lo necesario y vital, hacer lo más con lo menos, administrando eficazmente sin agotar o derrochar las miserias, las afectacion van a pegar en la población urgida de servicios y reclamante de condiciones de estabilidad y certidumbre para atreverse a implementar vigorosa estrategia para atraer flujos de inversión privada y extranjera que se habían planeado.
Desde luego que hay que celebrar que la educación sea prioridad en este presupuesto 2026, la asignación de 14 mil 076 millones a la Secretaría de Educación; los 2 mil 600 millones a la Universidad Autónoma de Zacatecas; los 955 millones a COBAEZ, Tecnológicos y el CONALEP, más los 451 millones al Instituto Zacatecano para la Construcción de Escuelas, son la suma que no alcanzará a resolver la más formidable problemática educativa, motivación de los actuales movimientos de huelga, bloqueos, manifestaciones, toma de edificios, y pronunciamientos de denuncia pública que reflejan esa inestabilidad social para lo que no existe capacidad ni aptitudes para solucionar.
Debe hacerse énfasis en el escenario universitario caracterizado por inquietudes, malestar, paros, amenazas de huelga, una permanente ebullición en la Universidad Autónoma de Zacatecas, que más se intensifica porque la asignación presupuestal de 2 mil 600 millones de pesos, ahondará más la penuria, la crisis económica y financiera ya atormentada por la deuda de más de 4 mil 500 millones de pesos. Tiene razón en rector Ángel Román Gutiérrez, los recursos asignados serán insuficientes para cumplir los compromisos contractuales con los académicos y trabajadores y se van a inclumplir los compromisos con el pueblo, de extensión e investigación científica.
Este panorama nada alentador, una atmósfera de incertidumbre y desconfianza que aumentan, la ausencia de diálogo con respuestas y atenciones a las justas exigencias institucionales y populares, no van a generar ese pronóstico del 2026 como el Año del Progreso, porque además, los acontecimientos de hostilidad sexual, la violencia digital que se incrementa sin contención, las dolencias de imagen en deterioro, son hechos que ensombrecerán el año venidero, si no se asumen prevenciones, protocolos, regularización y estricta aplicación de la normatividad, todo con acompañamiento presupuestal y la racionalidad de la interlocución y el diálogo hacia la realidad de los acuerdos.