Fin de época
Las naciones participan a su manera en las hostilidades desde los recursos que poseen, y desde la visión de sí mismos y de los otros. Es decir, cada bando acude al frente de batalla armado de historia, de los resultados de sus luchas internas, de imposturas útiles.
Esperemos que las poblaciones occidentales sacudan estas tragedias y eviten la máxima de Leonardo Sciascia: “Cada sociedad genera el tipo de impostura que […] se merece” (1994, El consejo de Egipto, Tusquets, p. 136).
















