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Análisis3 de marzo de 2026

Mi perspectiva / Valor suicida

El público de Glendale, Arizona, que es como la casa de Navarrete, vitoreó en forma estentórea el triunfo del nuevo rey unificado de las 130 libras, reconocido por la WBO y la IBF.

El mexiquense de San Juan Zitlaltepec, municipio de Zumpango, desplegó una espectacular ofensiva desde el campanazo inicial, con una seguridad plena en su rostro.

Gracias a su peculiar estilo de lanzar disparos desde los ángulos menos previsibles, el “Vaquero” no tardaría en convertirse en monarca de los plumas, un trono al que pronto renunció, igual que lo había hecho con el de las 122 libras.