Responsabilidad afectiva para relaciones sanas
No aplica solamente para parejas, también en amistades y familiares
Celeste Herrera / La Voz de la Frontera
Prácticas responsables afectivamente
Comunicar clara y honestamente: Como dice el dicho “A quien no habla, Dios no lo escucha” , si uno no habla de aquello que le molesta, incomoda o que le gustaría que fuera diferente, nunca cambiará.
Responsabilizarnos de nuestros actos: Por muy obvio que parezca, en ocasiones no distinguimos lo mucho que nuestras acciones pueden afectar a otros.
Trazar límites: Si desde un inicio se plantea aquellos temas, o situaciones que uno no esta dispuesto a tolerar, la relación será más sana y llevadera, de lo contrario, al no poner límites, se dará pie a que incomoden a tu persona.
Cuidado Mútuo: Así como se tienen que cuidar nuestras propias emociones, cuidar las ajenas es importante, como se habló en el punto anterior, tenemos que ser responsables, pero no por esto generar continuamente emociones negativas cuando somos conscientes de ello.
Validación: Cuando se impide que el otro exprese sus emociones, o no validarlas, son actos que deben evitarse, ya que todos merecen sentirse importantes.
Esta práctica no solo es exclusiva para parejas, también amistades y familiares, de esta forma se crearán relaciones más sanas y llevaderas.


























