La confirmación de que no habrá incremento en el costo del servicio de agua potable para 2026 cae como cubeta de agua fresca en un momento económico complicado. Luis Vega Ricoy, vocal ejecutivo de la CEA, deja claro que el organismo no aplicará aumentos más allá del ajuste inflacionario, algo que significa mantener estable la tarifa que pagan hoy más de 530 mil usuarios. En un año que no pinta favorable para los bolsillos, es una decisión que busca dar certidumbre y sostener el equilibrio en la economía familiar, particularmente en la zona metropolitana donde el metro cúbico se mantiene en 30 pesos.
Este anuncio contrasta con la tendencia nacional, donde varios estados han reconocido presiones financieras y han anticipado ajustes en servicios básicos. Que Querétaro mantenga una política de contención sin trasladar costos a los usuarios parece responder a una línea estatal orientada a conservar la percepción de estabilidad. Desde el gobierno se ha insistido en que no habrá nuevos impuestos ni incrementos que afecten la calidad de vida, y la postura de la CEA va en ese sentido. Lo relevante será que esta promesa no se quede en un discurso y realmente se sostenga durante el ejercicio fiscal, incluso ante variaciones en los costos operativos.
El descuento del 25 por ciento en la contratación del servicio, acordado en el consejo de la CEA, es otra señal de que la estrategia pasa por incentivar la formalidad y ampliar el padrón sin elevar la carga económica. La medida puede ayudar a regularizar a quienes aún no cuentan con servicio y reducir la cartera vencida, pero deberá acompañarse de eficiencia y atención oportuna.
El reto central sigue siendo garantizar la disponibilidad del agua en un estado que enfrenta presión hídrica creciente y zonas con estrés por sobreexplotación. Mantener la tarifa estable no puede convertirse en un pretexto para posponer inversiones o frenar proyectos de abastecimiento. El equilibrio entre no afectar al usuario y sostener la infraestructura es delicado, y 2026, con un panorama económico incierto, pondrá a prueba esa capacidad. Querétaro necesita finanzas sanas, pero también necesita seguridad hídrica, planeación y obras que soporten el crecimiento poblacional.
El gran tema es que habrá aumentos, no habrá cargas adicionales y se cuidará la economía familiar. Habrá que ver si, en los hechos, la polo CEA logra mantener la calidad del servicio, avanzar en infraestructura y responder a la demanda sin recurrir a ajustes a mitad del camino.
La endeble CNC podrá conservar su local en Paseo Constituyentes y lo que sí tendrán que explicar dirigentes del pasado es quién o quiénes hicieron negocio rentando locales sin tener la facultad de hacerlo.