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Expediente Q / Percepciones
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Querétaro cerró el 2025 con uno de los pocos resultados positivos en materia de percepción de inseguridad a nivel nacional. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI, la capital se ubicó entre las seis ciudades del país que lograron una reducción estadísticamente significativa en este indicador durante el último año. Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, la percepción de inseguridad bajó de 66 a 48 por ciento, una disminución de 18 puntos porcentuales que contrasta con la tendencia general del país.
El dato es importante si se observa el contexto nacional. En diciembre de 2025, el promedio de percepción de inseguridad en las áreas urbanas del país se ubicó en 63.8 por ciento. Querétaro se colocó 15 puntos por debajo de ese nivel, mientras que 23 ciudades registraron un deterioro en este indicador respecto al año anterior. En un escenario donde la percepción empeora en la mayoría de las zonas urbanas, mantenerse en el grupo que mejora es una señal clara de desempeño institucional.
En el análisis trimestral, de septiembre a diciembre de 2025, la percepción de inseguridad en Querétaro pasó de 44.8 a 48 por ciento. Aunque este incremento existe, el propio INEGI determinó que no se trata de un cambio estadísticamente significativo. El dato obliga a una lectura responsable: no hay un retroceso comprobado, pero tampoco espacio para relajarse. La percepción es sensible y puede modificarse con rapidez si se descuida la atención a los problemas cotidianos.
Algo similar ocurre con el indicador de conflictos y enfrentamientos. Entre el tercer y cuarto trimestre de 2025, el porcentaje de población que reportó algún conflicto con vecinos, familiares, compañeros de trabajo o autoridades pasó de 29.7 a 34 por ciento. El aumento fue de 4.3 puntos, pero nuevamente no fue considerado estadísticamente significativo. Esto sugiere estabilidad, aunque también advierte que existen tensiones sociales que deben atenderse antes de que escalen.
Los resultados muestran que Querétaro está mejor posicionado que la mayoría de las ciudades del país, pero no exento de riesgos. La reducción en la percepción de inseguridad no es un logro definitivo ni un blindaje automático. Es el reflejo de decisiones, políticas públicas y coordinación entre niveles de gobierno que deben sostenerse en el tiempo.
La seguridad no se construye con discursos ni con un solo indicador favorable. Se mantiene con presencia institucional, prevención, respuesta oportuna y evaluación constante. Querétaro hoy presenta números sólidos frente al contexto nacional, pero la exigencia es mayor precisamente por estar arriba del promedio. Cuidar lo que funciona y corregir lo que empieza a mostrar presión es la tarea diaria de quienes gobiernan. En seguridad, los avances se confirman con constancia.
En el caso del homicidio del antro Könor, ya hay avances importantes en la investigación, ya van dos cateos y dos personas colaboran de manera importante con la investigación y seguramente el presunto responsable será localizado y tendrá que pagar por el crimen cometido.