Austeridad con secadoras de 15 mil pesos
Sí, las mujeres en la política enfrentan una presión estética que los hombres no cargan en la misma medida. Sí, la exposición pública exige una imagen impecable. Y sí, existe una expectativa silenciosa de “verse bien” para ser tomadas en serio.
Pero hay algo que también es real: millones de mujeres cumplimos con esos mismos estándares todos los días sin que nuestro centro de trabajo nos instale un salón de belleza dentro del edificio.
Entonces, ¿cómo es que no aplicó para algo tan básico como impedir que dentro del Senado operará un salón de belleza?
El feminismo no puede ser coartada para el poder. Y en política, cuando el poder usa el lenguaje de las causas para ocultar sus privilegios, no está rompiendo el sistema lo está repitiendo con otro rostro.
Instagram: @marianarascon_
Por: Mariana Rascón
















