elheraldodechihuahua
Análisisviernes, 19 de septiembre de 2025

El mensaje de los informes de gobierno

Síguenos en:whatsappgoogle

La Constitución de 1824 estableció que el Ejecutivo Federal informará al Congreso (al inicio de su período ordinario) sobre las actividades y resultados de su gestión. Y así, desde hace 201 años, el Gobierno en turno ha cumplido con dicho mandato constitucional.

Claudia Sheinbaum Pardo, primera mujer en la Presidencia de la República, ha cumplido con su Primer Informe, correspondiente a los once primeros meses de su gobierno. Nada extraordinario en esos meses, nada.  La política sigue igual que siempre.

El documento oficial del Primer Informe de Sheinbaum fue presentado por la Secretaría de Gobernación, Rosa I. Rodríguez, en la Cámara de Diputados, mientras que la titular del Ejecutivo dio un mensaje desde el Palacio Nacional, en donde fue acompañada por selectos invitados.

Los mensajes de los gobernantes sobre sus actividades y resultados son no más que autoelogios que buscan el aplauso.  Así han sido a lo largo de la historia. ¿Por qué esperar que hoy, con motivo de un informe gubernamental, venga un cambio en la naturaleza humana? Es una ley que quien hable de sí, hable bien, que para hablar mal están los demás.

Es por esto que hay una idea popular de que los gobernantes viven en su burbuja, sintiendo, creyendo y asegurando que el mundo es maravilloso y lo es, no faltaba más, gracias a ellos. Esto es lo típico, que se expresa en un lenguaje triunfalista que popularmente es visto como confeti arrojado sobre los propios hombros.

Desde esa burbuja que flota entre el poder propio y la zalamería de algunos de los otros, los gobernantes enumeran logros alcanzados con mucho esfuerzo y sacrificio, pero, sobre todo, con la gracia y el talento del que han sido dotados para hacerse cargo de los asuntos de todos (y tratar de evitar que todos se metan en esos asuntos).

¿Qué hay de nuevo en este último informe de gobierno además de que lo rindió una mujer? El mensaje es el mismo de siempre: sube lo bueno y baja lo malo; las nuevas leyes son mejores; se combate la corrupción; se optimiza el gasto público; se promueve la productividad; se protege al medio ambiente y se impulsa la educación de niños y jóvenes.

“Vamos bien”.  El resumen del mensaje es este. ¿Cómo podría ser otro? ¿Hay otra conclusión que pudieran obtener desde el interior de su burbuja los gobernantes?  Los mensajes en sentido contrario ya vendrán de otra parte.  Las mentiras no se sostienen por quienes las dicen, sino por quienes las creen.

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

ÚLTIMAS COLUMNAS

Más Noticias