El percance ocurrió en la parte alta de la curva ubicada en la incorporación del Periférico de la Juventud hacia la avenida La Cantera, un punto considerado de riesgo
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No me considero de ninguna manera melómano, pero sí puedo decir que mi afinidad por la música se remonta a mi más tierna infancia, como supongo nos pasa a la mayoría, con el tiempo vamos desarrollando un gusto en particular por ciertos estilos musicales, pero al final del día, imaginar una vida sin melodía me parece algo deprimente para cualquier ser humano.
Una banda de trip hop que admiro por su carácter innovador es Massive Attack, mi primer acercamiento fue cuando vi un video de ellos en un canal de televisión que hace mucho se trataba de música y ahora solo muestra reality shows, desde entonces les he seguido con atención.
Recientemente, la banda de Bristol proyectó en uno de sus conciertos imágenes del público utilizando tecnología de reconocimiento facial, es decir, se mostraban rostros al azar de los asistentes al evento y arriba de cada imagen se podía leer a qué se dedica cada persona, obviamente era solo una demostración de lo que los gobiernos pueden hacer con esa tecnología, y no eran los rostros de los espectadores de ese concierto. Pero los artistas lograron hacer reflexionar al público sobre los peligros que entraña el hecho de que las autoridades y particulares tengan tanta información sobre nuestras vidas y no existan contrapesos sobre el uso que se le dé.
Dentro de las muchas tecnologías derivadas de la inteligencia artificial, se encuentra la categoría de sistemas de visión, específicamente la “image recognition”, definida como la capacidad de un software para identificar lugares, objetos, individuos y acciones en las imágenes.
Sin lugar a dudas, la inteligencia artificial ha emergido como una de las tecnologías más disruptivas de nuestro tiempo, revolucionando muchos sectores como el educativo y el de la salud, pero como todo, también ha traído diversos desafíos y riesgos para los derechos humanos, debido a su gran potencial de impactar positiva y negativamente en diversos derechos, entre ellos, a la privacidad.
El derecho a la privacidad es uno de los derechos humanos más afectados por la proliferación de algoritmos, estos, se utilizan en una gran variedad de aplicaciones que recopilan, procesan y analizan enormes volúmenes de datos personales. Las plataformas de redes sociales como Facebook, TikTok e Instagram, motores de búsqueda y aplicaciones de teléfonos celulares, utilizan algoritmos para personalizar la experiencia del usuario, lo que a menudo implica la recolección de información detallada sobre los hábitos, preferencias y comportamientos de la gente.
Queda como reflexión sobre este experimento que llevó a cabo la banda inglesa, cómo una parte de la audiencia les elogió por atraer la atención sobre un tema como la privacidad y la vigilancia extrema de lo más íntimo que tenemos, mientras por el otro lado, cierto sector del público no pudo evitar sentir mucha incomodidad ante la exposición de sus datos personales, pero al final, ¿de eso se trataba no? George Orwell no estaba tan errado.