Los últimos días a quedado demostrado que los vínculos de Morena con el crimen organizado son reales, existen y no se pueden ocultar; no es un secreto que la criminalidad en el país ha crecido, que existen un Gobierno de la República entregado a los grupos del crimen organizado, no es ajeno a nadie que los problemas de seguridad del país avanzan y el oficialismo no entiende que debe generar un viraje en la estrategia. Atender las causas es la prioridad, dirían en el oficialismo, pero la pregunta obligada es ¿cuáles son esas causas? Me niego a pensar que sea la pobreza, porque en lo que lleva Gobernando Morena los homicidios vinculados al crimen organizado han crecido, son poco mas de 240 mil, más que en el Gobierno de Calderón y el de Peña Nieto juntos, ademas la pobreza crece y crece; la marginación, dicen que puede ser otra causa, pero que no es la falta de atención medica de calidad en ciudades y comunidades una causa grave de violación al derecho humano a la salud, esa causa está sin solución; una causa más puede ser la cobertura educativa, existe un indice alto de personas que no concluyen sus estudios por falta de oportunidades de ingreso y alimentación en sus comunidades; en fin, la realidad es una, no se atienden las causas, ni se combate a los criminales.
El oficialismo de Morena se escandaliza porque el Gobierno del Presidente Donald Trump los señala de manera reiterada de estar vinculados a la delincuencia, señala la inacción y establece criterios de exigencia a las autoridades mexicanas, aranceles, procedimientos a personas detenidas que los convierten en testigos colaboradores, señalamientos a la reforma judicial, reclamos sobre incumplimientos en materia de aviación y, lo más grave, reconocimiento de que se metieron a decirle que hacer al Gobierno mexicano para crear la CURP biométrica.
Los señalamientos a un colaborador cercano del exgobernador de Tabasco, ex secretario de Gobernación y hoy senador de la República por Morena Adán Augusto López Hernández, son certeros; ser cabeza de un cartel, operador de huachicol, del tráfico de personas y trasiego fentanilo entre otras cosas se le señalan a ese exfuncionario; sin embargo, muchas dudas se tienen sobre la responsabilidad que el hoy coordinador de Morena en el Senado pudiera aclarar. El senador señala que él no sabía nada, pero eso dista mucho con sus declaraciones en el pasado y las de su Presidenta de Partido, quienes en casos similares, como el de Genaro García Luna, cuestionaban que era inverosímil que Felipe Calderón como Presidente de México no supiera; ahora resulta inadmisible que el expresidente de la República, originario de Tabasco, tampoco supiera, siendo el hombre más informado de país; suena imposible que el propio Adán Augusto López Hernández como Gobernador de Tabasco lo ignorará. Hoy se tienen que tragar sus palabras y hacer unas maromas dignas de un verdadero cirquero para tratar de explicar lo que a todas luces está claro: están vinculados al Crimen Organizado.
Por ello, deben ser investigados, deben de someterse a una investigación precisa e imparcial, a ser objeto de un deslinde de responsabilidades, porque de no hacerlo se seguirá confirmando lo que todos pensamos, Morena es el partido de crimen organizado y el operador político de quienes han buscado desestabilizar al país, con la autorización del Gobierno. Polarizar no solo era parte de su estrategia, también lo ha sido sembrar el temor y la zozobra en diversas regiones del país, a través de sus vínculos con la delincuencia. Adán Augusto también se escribe con A, con esa A que siempre reclaman en el oficialismo pero que poco han protegido; Adán se escribe con A, con esa que empieza Amenaza, Amiguismo y Aniquilamiento, lo que el oficialismo ha realizado es amenazar a la sociedad, ser amigos del Narco y aniquilar las instituciones del País. Eso es Morena, eso es el oficialismo y eso es lo que debemos seguir combatiendo con inteligencia y decisión.