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Análisisviernes, 10 de enero de 2025

Tren Maya

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Una de las obras de mayor trascendencia, iniciada en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y a la que se le da continuidad en la actual administración encabezada por Claudia Sheinbaum Pardo es el Tren Maya.

De esta obra, cuyas vías recorren mil 600 kilómetros de territorio en los estados de Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Chiapas, se han dicho infinidad de cuestiones que nada o poco tienen que ver con la realidad a la que se enfrenta uno al hacer uso del tren maya.

Hace unos días, nos tomamos en familia unas vacaciones con el propósito principal, además del consabido descanso, de conocer el Tren Maya y experimentar en carne propia la operación de este medio de transporte, verificar qué tanto de lo que se dice es cierto y qué tanto es falso.

Fueron 6 horas de recorrido, saliendo de la estación de Cancún y terminando en San Francisco de Campeche y 6 de regreso al punto de origen; recorrimos 12 estaciones de las 34 que comprende el recorrido total del Tren Maya.

Cuenta con sanitarios en cada vagón y tienda-cafetería en algunos trenes, donde se pueden adquirir bebidas y alimentos a precios asequibles.

Las paradas en cada estación son muy cortas, suficientes para que descienda quien llegó a su destino y para aborden nuevos pasajeros, entre 5 y 10 minutos. Es cierto que algunas estaciones no están totalmente terminadas y, por tanto, carecen de comodidades básicas como asientos o tiendas, pero nada que impida la operación de sistema con fluidez.

Para no quedarme con una visión tan personal, cuestioné a algunos de los pasajeros para conocer sus opiniones respecto del Tren Maya.

Algunos mencionaron que el proyecto es muy reciente y consideran que tiene margen de mejora; que es una iniciativa interesante y esperan que con el tiempo se consolide como una opción de transporte más eficiente y atractiva.

Otros destacaron que les dio la oportunidad de acceder a diversos destinos turísticos de manera cómoda y económica, lo que enriqueció su experiencia de viaje en la región. 

Ofrece una alternativa de transporte más rápida, cómoda y segura para residentes y turistas, reduce la saturación en carreteras y disminuye los costos de transporte. En general, el Tren Maya tiene el potencial de ser un motor de transformación para el sureste de México de manera sostenible e inclusiva.

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

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