Los Hechos | Dante vs. Santa Lucía
-Primera Parte-
El Paraíso y el Infierno, aquí mismo entre nosotros. O como dice la gran película premiada con el Oscar: “Todo, en todas partes y al mismo tiempo”.
Dante Alighieri y Teodoro Cottrau son dos italianos que con cinco Siglos de diferencia han señalado de manera magistral, con sus creaciones, lo que son las dos caras del mundo.
Por lo que trata a la parte buena, la pieza Santa Lucía, con su agradabilísma música, pero sobre todo con su bella letra, es un canto sin comparación acerca de lo hermosa que puede ser la vida. Y puede tomarse tanto en forma literal como de manera figurada.
Así es como se concibe un sitio paradisíaco. Existente por cierto, en algún lugar y en algún tiempo.
Y precisamente como lo escribe Cottrau en “Santa Lucía”, así podría ser la vida o lo es, en los lugares y tiempos en que el hombre se aleja de las malas intenciones. Por eso las olas son suaves y el viento es a favor. Y un placer viajar en esa barca.
Ahora bien, por otra parte, está el lado amargo de la vida, situaciones horrorosas que se hacen presentes en el momento menos esperado y en el lugar menos imaginado. Como lo describe Dante en su “Divina Comedia”.
Los infiernos dibujados por Alighieri, superan la imaginación de los más avezados y en esos sitios, los horrores son descriptibles sólo gracias a la mágica pluma del gigante de la literatura italiana.
Las escenas son dantescas, tal como se dice con lenguaje actual respecto a las cosas horribilísimas.
Y son de alguna manera, pare de la dialéctica histórica que rige a la humanidad. Lo mismo que los lugares y los tiempos plácidos. Así es el mundo en que vivimos. ¿Por desgracia o por fortuna?...
Por desgracia y por fortuna.

















