Los mediadores
Durante el pontificado de Juan Pablo II se realizaron 129 visitas a distintos países, incluido el nuestro en dos ocasiones, y su cercanía y participación para lograr la pacificación en conflictos internacionales es innegable. Ahí tenemos ejemplo claro en el conflicto entre Chile y Argentina.
En este caso el Vaticano contó con la buena disposición del entonces presidente Argentino Raúl Alfonsín y la eficaz participación del cardenal italiano Antonio Samoré pero nada hubiera sido posible sin la intervención decidida del sucesor de San Pedro para que se arreglaran las cosas entre esos dos países sudamericanos.
La oración del Sumo Pontífice es valiosísima, pero sería más efectiva una participación como la que han tenido sus antecesores para lograr la paz en este mundo tan convulsionado.
















