Atrévete a ser vulnerable
Se nos ha convencido de que la vida se trata de mostrarnos fuertes, de no “dejarnos”, de que “los hombres no lloran”. Tenemos miedo a mostrarnos vulnerables porque pensamos que es sinónimo de “debilidad”.
Finalmente, recibió la herida más fuerte: el abandono de su Padre, con quien tenía una perfecta relación. Se hizo vulnerable, se expuso para ser herido. Todo por amor a nosotros.














