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Análisislunes, 8 de diciembre de 2025

El Barrio Guadalupano de nuestra infancia (4)

En Cartera

Mi madre se llamaba Valentina y, además de estudiar para maestra, hizo carrera como la mujer más fuerte del mundo y no descansó hasta que nos repartió alas y nos mandó a enfrentar el mundo, otorgándonos a todos los hermanos una profesión.

Somos los amigos del tránsito más temido, “Castañón”, que escondido en la oscuridad de la noche nos salía de repente para quitarnos la bicicleta por falta de luz y no se retiraba hasta llenar su camioneta de bicis infraccionadas, semejante al “Árabe”.

Somos los amigos del policía preventivo Jesús Varela, esposo de Socorro de la calle Guadalupe, la que vendía enmielados y tunas; del azul, del cuico en la Julia, de don Zoilo Arrieta de las Comisiones de Seguridad, del tío Salvador que trabajaba en el Servicio Secreto.

De la Chata, que aplicaba inyecciones en la esquina de Gómez Palacio y Guadalupe; de Lorenzo el tapicero, casado con Margarita oriunda de Aguascalientes; de Anita la eficiente enfermera en el IMSS, mamá de Sergio “La Chorcha” Cisneros Rivera.

Era común observar cómo los ferrocarrileros ofrecían una variedad de productos –entre ellos los clásicos y preciosos relojes de cadena, los casimires, plumas, zapatos o los vales– que obtenían a crédito en su cooperativa de consumo.

De la estimada maestra de música en la Escuela Normal, Delfinita Arroyo de Radatz, mamá de Luisillo; de Renato Romo, el virtuoso del piano, amigo y secretario particular de Cantinflas y sus hijos Manuel Alberto “Beto” el “Águila Negra”, excelente tenor.

Somos los que a medianoche atravesábamos sin temor el barrio de San Antonio –el de “Los Amapolos”, Chema Solís, Chema y Miguel Ángel Valles, de César “El Chícharo” Esquivel–, el de Tierra Blanca –los Tejada Espino– y de Analco –los Guerrero Mier–.

Ángel Ambrosio “La Gallina” García, Juan Gutiérrez, Enrique “El Cafetero” Flores, José “Pepe” Muñoz y su gran parecido al ídolo de ese momento, Elvis Presley, y que se casó con Melina Carrete.

Los que cuando nevaba hacíamos monos y suspendíamos el tránsito, los que llevábamos serenata con Toño Haro y Armando Blancarte, que trabajaban como ya señalamos en el bar del Casa Blanca, con los “Preciosos” y su antecedente “Los Marcianitos”.

De los que presenciamos la llegada a Durango de la familia de Jesús “Chalú” de la O; los que vimos como líder a Francisco “Paco” Canales de la Prepa del Tec de Monterrey con mil 300 alumnos y a la vez líder de los 70 estudiantes de Durango en el Tec de Monterrey.

De esta forma, por ejemplo, logró Feliciano Gamero cursar su carrera de ingeniero químico; los que presenciamos el triunfo apretado de Jesús “El Peludo” Nevárez a Maximiliano Silerio Esparza para la presidencia de la FEUD.

Y los que obtenían más triunfos, Hilario López y Enrique Torres Cabral, y los triunfadores representaban a Durango en el Concurso Nacional de Oratoria convocado por el periódico “El Universal”, como mi hermano Héctor.

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