Exsurge
En adelante no peques más
Soy una mujer que se dejó seducir por el mal, pero que, aún más, se dejó seducir por Jesucristo, el Hijo de Dios. Estuve al borde del abismo, de la muerte, pero Él me libró y me dio la oportunidad de una nueva vida. Aquí está mi historia.
Me sentí limpia por primera vez en mucho tiempo y ya no tuve necesidad de volver a agachar la mirada. Convirtió mi miseria en misericordia. Él me enderezó, él me levantó, él me salvó.
¡Dios jamás te va a condenar, pon tus miserias en su misericordia, levanta tu mirada, Exsurge, vete en paz y no vuelvas a pecar!
