El doctor Juan Antonio Mercado propone usar el trabajo académico en la gestión pública para resolver conflictos sociales de raíz y erradicar la estigmatización en la sociedad
La mayoría de las observaciones administrativas por organismos federales han sido atendidas, mientras que el ajuste de nómina se realiza de forma gradual y con acuerdos voluntarios
La iniciativa busca garantizar el derecho a la alimentación y mejorar la calidad de vida de quienes no pueden acudir a los comedores comunitarios del Ayuntamiento
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El pasado fin de semana se desarrollaron una serie de movilizaciones en varias ciudades del país, encabezadas principalmente por la denominada “Generación Z”, donde parte de las demandas fue la exigencia al Gobierno Federal para atender la violencia que se vive en México, y que a juicio de los participantes no se está haciendo mucho al respecto; dichos movimientos no fueron exclusivos de los jóvenes que están cansados con los índices de inseguridad que actualmente tenemos y que se vienen “arrastrando” desde hace muchos años, es decir, no se ha desbordado en las administraciones “cuatroteístas”, sino que ha sido una constante por la presencia de grupos criminales; el asunto es que la voz de quienes se manifestaron se ha interpretado de distintas formas desde Palacio Nacional, una percepción errónea de lo que el fondo de sus demandas.
Desde el gobierno y Morena, el principal argumento para tratar de desacreditar estas marchas, es que en la convocatoria y patrocinio de las mismas, están involucrados los partidos políticos como Acción Nacional y el Revolucionario Institucional, algo que auténticamente es cierto, y si existe algo que los jóvenes han pedido es que no se “politicen” sus demandas. De hecho no es bien visto por la sociedad mexicana en general, que todo se lleve al “terreno” ideológico-partidista, ese pudiera ser el gran error en cuanto a la credibilidad. Las organizaciones partidistas deben dejar de lado su interés por desestabilizar al gobierno escudándose en auténticas demandas; el asunto es que esto tampoco es de ahora, cuando el morenismo era oposición también se usaban este tipo de marchas para criticar al gobierno en turno, por lo que no debe de sorprender que ahora se haga, es más, un López Obrador siendo oposición, esto lo hubiera capitalizado a su favor.
Me llama mucho la atención uno de los argumentos que la Presidenta, Claudia Sheinbaum, emitió en la “mañanera” de este lunes, al pasar imágenes de la plancha del Zócalo mientras aseguraba que no se había llenado; algo que en realidad deja de manifiesto que entonces lo importante para que el gobierno tome “cartas” en el asunto es basándose en el llenado en dicho espacio de la capital del país, es decir, si dicho recinto público no está “abarrotado” las voces de quienes participan en estas justas demandas no será escuchada, o por lo menos eso dio a entender la titular del Ejecutivo Federal. Me parece que la obligación de una administración pública, de cualquier ente, municipal, estatal o federal, debe atender a los ciudadanos así sean cinco o 200 mil, porque creo que el número no hace diferencia en cuanto a los argumentos para que todos podamos habitar en un mejor país. El hecho de minimizar el número de personas, no los exime de su responsabilidad.
Resulta por demás contradictorio el hecho de que varios militantes y simpatizantes de Morena, a través de sus redes sociales o en algunos medios de comunicación, expresaron su respaldo a la Presidenta, pues son los primeros que piden que esto no se “politice”; además se trata de que todos los mexicanos pidamos que se implementen más acciones para disminuir la inseguridad, el hecho de apoyar a quien dirige los destinos del país no hará que los grupos delincuenciales dejen de operar en las entidades federativas. De hecho, así como han expresado su apoyo a la “inquilina” de Palacio Nacional, así también se hubieran manifestado en apoyo a los familiares de las víctimas de algún delito, por ejemplo el caso de Carlos Manzo, el alcalde de Uruapan que fue asesinado hace algunas semanas.
Incluso en el movimiento cuatroteísta existe un personaje que en todo este tipo de movilizaciones participaba, y provocaba a la autoridad que mantenía el resguardo de los inmuebles al paso de los contingentes, y ese es un claro ejemplo de que siempre se han politizado estas manifestaciones. Evidentemente es necesario desacreditar la violencia que se vivió en la Ciudad de México, porque ninguna demanda, por legítima que sea, implica las agresiones, ni de un lado ni del otro.