Especialistas alertan que la obesidad en menores no solo afecta su peso, sino también puede derivar en deficiencias nutricionales y enfermedades crónicas
La escasez de lluvias y las altas temperaturas mantienen en alerta permanente a las autoridades ante el inminente riesgo de fuego provocado por la abundante vegetación muy seca
La reciente Ley de Economía Circular obliga a buscar gran inversión para crear plantas de transferencia que reduzcan los residuos en rellenos sanitarios y generen más empleos
Proponen aplicar trabajo comunitario o multas a los padres de menores involucrados en las peleas callejeras como una medida principal para frenar la violencia en la comunidad
Este beneficio aplicará para propiedades ubicadas en cualquier fraccionamiento, colonia o predio rural, esto sin importar el monto del valor del inmueble o del terreno
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Las remesas provenientes del extranjero son una de las principales fuentes de ingreso de recursos económicos a México. Los envíos de dinero realizados por los mexicanos que trabajan en condiciones adversas fuera de nuestro territorio para enviar dinero a sus familiares se han convertido en uno de los pilares de la economía nacional.
México ocupa el segundo lugar en el mundo en recepción de remesas, solo nos supera la India, pero estamos por encima de países como China. Los recursos que envían nuestros paisanos representan el 3.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), beneficiando a cerca de 40 millones de personas. Casi todas las remesas que entran a México vienen de Estados Unidos, el 96.6% del total, teniendo su origen principal en tres estados: California, Texas y Colorado.
De tal manera que resulta alarmante la caída de las remesas durante el primer semestre del año, al registrarse una disminución del 5.6 % con respecto al mismo periodo de 2024. El año pasado se recibieron de enero a junio 31,326 millones de dólares, mientras que hasta junio de este año solo ingresaron 29,576 millones de dólares, afectando la economía de varios sectores y contribuyendo a deprimir el gasto familiar.
Diversas instituciones privadas como BBVA vaticinan que al término del año ingresarán menos remesas que el año anterior, lo que significará el fin de un ciclo de 11 años consecutivos de crecimiento, desde 2013 hasta 2024. Durante esos once años, las remesas casi se triplicaron, pasando de 23,090 a 64,746 millones de dólares. Esta situación refleja que nuestros compatriotas que trabajan en Estados Unidos (12 millones) están enviando menos dinero a sus familiares a consecuencia del miedo que provoca la violenta política migratoria del presidente Donald Trump, quien ha incrementado las redadas en calles, centros de trabajo y lugares públicos de recreación, en busca de deportar a quienes no tienen regularizada su situación migratoria.
La embestida del actual gobierno republicano contra los migrantes ha provocado la disminución de la contratación de trabajadores latinos en el mercado laboral, lo que ha generado que nuestros paisanos tengan menos oportunidades para emplearse y, por consecuencia, menos ingresos. Esa estrategia trumpista incluye acciones para infundir miedo a quienes no cuentan con documentos migratorios, como el anuncio y la aprobación del impuesto a las remesas, primero del 5% y que finalmente quedó en 1% para envíos en efectivo. Sin embargo, el pánico inhibitorio se impone al considerar los migrantes que el impuesto tiene el propósito de generar un registro de trabajadores ilegales.
El país que se ufana de ser la “tierra de las libertades” hace sentir y coloca a quienes sostienen varios sectores económicos como el agropecuario, de la construcción y de la manufactura, en condiciones de ser violentados en sus derechos, propiciando un ambiente hostil con tintes raciales y discriminatorios. Esa es una más de las tonalidades del populismo que hoy se extiende por el mundo, aprovechando la insatisfacción en los resultados que ha generado la democracia, sobre todo en cuanto a la desigualdad social.
Quienes gobiernan desde la soberbia, imponiendo una sola visión, lo único que les importa es el avance de su proyecto. Pero la historia nos enseña que quienes gobiernan sin tomar en cuenta que el poder es temporal se equivocan, haciendo daño a mediano y largo plazo. Es evidente que la voraz política arancelaria y migratoria de Estados Unidos está provocando que las inversiones y el turismo se dirijan a otras regiones, dañando los cimientos del sistema económico dominante del que Estados Unidos se ha beneficiado durante mucho tiempo.
Esperar el uso racional del poder, con valores democráticos, por parte de gobernantes arbitrarios es un asunto de ilusos. La esperanza está en la voluntad popular, que es la única que cuenta con la capacidad para castigar a quienes engañan por un tiempo a las mayorías, porque todos aquellos que creen poseer la capacidad de engañar por largo tiempo a la mayoría, están parados sobre una esperanza vana y frívola.