elsoldedurango
Tendenciassábado, 15 de junio de 2024

La séptima vida de un gato

La séptima vida de un gato

Alberto Serrato

–Cariño, estoy aquí. No he muerto, abre la puerta. –Dijo una voz difusa e idéntica a la de su fallecido esposo.

–Heber, ¿eres tú? –Dijo la señora Gandar en medio de algo parecido a la confusión.

–Eso no es posible Heber, regresa por favor a tu descanso, no te corresponde estar de nuevo aquí.

–Ábreme la puerta amor, ya estoy muy cerca de ti, vamos a dormir juntos.

–Por favor márchate, sé que no eres Heber, jamás lo harías de esa forma.

–Maldita perra, ábreme la puerta, ¿no te basta que por tu culpa morí?, todo por ir a pagar tus estúpidas cuentas, ábreme ya perra.

–Vete de aquí, tú no eres mi esposo. Él descansa en un lugar mejor, vete por favor.

Luca, fuiste especial para un buen amigo.

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias