Bad Bunny y su casita
La gira de Bad Bunny en México me parece un reflejo del eco que Benito tiene actualmente. Es enorme y contradictorio, pero tan enorme que creo que lo contradictorio no debería pesar.
La polémica sobre La Casita es un buen ejemplo. Para quienes no lo saben, La Casita es un escenario adicional que simula una casa en un barrio puertorriqueño donde Benito pasa la mitad de su espectáculo.
Un subgrupo de personas que compró los boletos más caros se quejó —y hasta amenaza con demandar— por dicha decisión.
Una lectura de esta queja la presenta como el epítome del clasismo: la necesidad de diferenciarse unos de otros según el poder de compra.
Espero ya con ansias ver a Benito en el Super Bowl lleno de marcas gringas, pero cantando en español, con la bandera de Puerto Rico, porque eso da poder y porque todo mundo, como él dice, querrá ser latino.
(Ojalá invite a Grupo Frontera).
















