Análisisviernes, 20 de marzo de 2026
La violencia en nuestra era
por Sebastian Litmanovich
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por Sebastian Litmanovich
El Inegi (2023), en colaboración con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) realizó una investigación en donde revela el uso de celular en México: las personas de 18 a 24 años lo utilizan 5.9 horas por día, de 25 a 34 años 5.6, de 12 a 17 años 4.7 horas por día. Son entre 70 y 90 días al año del uso del dispositivo. Estamos en 2026 y los números no disminuyen.
La era digital ha incrementado las maneras de generar violencia; la inteligencia artificial; el anonimato; el acoso; el doxeo; la difusión no consentida de imágenes; la desinformación y la ausencia de leyes de protección afectan consciente e inconscientemente a todo la población.
En México el 22.2 por ciento de mujeres y 19.6 por ciento de hombres que usaron internet fueron víctimas de ciberacoso y el 21.0 por ciento de la población mayor de 12 años vivió situaciones de acoso como ciberbullying, hostigamiento, amenazas y difusión de rumores falsos. Esto representa 18.9 millones de personas (Inegi, 2024). Esto equivale a 2 de cada 10 personas: 2.2 de cada 10 mujeres y 2 de cada 10 hombres.
Acorde a una investigación de La Iniciativa Global contra la Delincuencia Organizada Transnacional (GI-TOC, 2022) la tecnología no solo produce violencia digital: las impresoras 3D producen armas de bajo costo y con mayor facilidad, incrementando el tráfico de armas, el poder de grupos criminales, extorsión y contribuye a esparcir conflictos.
En ciertas ocasiones acudimos a las redes sociales para “descansar” de la realidad pensando que ahí nos ausentamos de la violencia. Pero, sin darnos cuenta, estamos afectando de manera directa o indirectamente a otra persona. De acuerdo a UNICEF (2026), el ciberacoso afecta drásticamente a la salud mental con ansiedad, dolor de cabeza, náuseas y sentimientos de soledad.
Existen leyes como La Ley Olimpia que reconocen la violencia digital y sancionan delitos de difusión, comercialización, exhibición o reproducción de material íntimo sin consentimiento. Y aún así, los números de ciberacoso incrementan cada día.
Es necesario concientizar que la violencia digital está creciendo a paso acelerado. Conforme nacen nuevas herramientas digitales, el terror, la extorsión, secuestro, discriminación, desinformación y acoso incrementan. La tecnología se puede usar a beneficio de muchas formas, sin embargo, hemos caído en toda la negatividad que conlleva, hay una completa dependencia cuando tendría que ser al revés. Ya no solo la usamos para casos específicos, ya es parte de nuestra vida. Es por eso que construir puentes de paz y generar una cultura ética donde se denuncien los comportamientos agresores es primordial para visibilizar la violencia de nuestra era.