Los efectos de Teuchitlán
El primero fue el vacío del Gobierno de México, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la Comisión Nacional de Búsqueda, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, y la Fiscalía General de la República. No sabemos si su intención fue que la nota se diluyera, pero lo que ocurrió fue que tomó impulso, llegando a la prensa internacional.
Tuvieron que pasar más de quince días para que la Fiscalía General de la República actuara. Y lo hizo tomando control del predio y retirando todas las evidencias para que un grupo de reporteros movilizados por la misma Fiscalía diera testimonio, precisamente, de la falta de evidencias.
Pero el más grave de todos los efectos fue la difusión de un video presuntamente grabado por una organización criminal en la cual descalifica a los grupos de buscadores y expresa su confianza en el gobierno para la investigación.
El análisis de los efectos nos deja claro que el hallazgo en Teuchitlán no fue un tema menor sino que tocó fibras muy profundas y que posiblemente sea solo el principio de un fenómeno mucho más grave y generalizado.
Lanzarse a la aventura por un empleo, poner en riesgo su salud, su vida y su dignidad requiere de un gran valor. Todos los jóvenes que perdieron la vida en este sitio y en los muchos otros que existen en nuestro país pero que todavía no son conocidos, son la razón para seguir luchando por un mejor México. A ellos ya les quedamos en deuda dos veces.















