“Siempre México va a promover la paz, el diálogo diplomático”, afirmó la mandataria federal sobre una posible comunicación entre los gobiernos de Trump y La Habana
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
Nadie ha dicho que las grandes transformaciones de un país son fáciles. En ocasiones tardan en consolidarse. México está en esa encrucijada de cambio, por ahora, un cambio que viene acompañado de resistencia, en muchas ocasiones irracional de quienes se oponen a los cambios profundos para una mejor nación.
Lo ocurrido en la sesión del miércoles en la Cámara de Diputados Federal con el rechazo de la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explica un poco la entrega de hoy. Al final del día, la traición se consumó y México ya sabe quiénes son traidores, pero, ahora se implementará el plan B, que no es otras cosas que terminar con los privilegios en los estados y municipios.
Por lo pronto, ayer en la conferencia mañanera, como lo había adelantado, nuestra presidenta hizo público el nombre y partido de quienes se opusieron a una iniciativa que respalda el pueblo de México. Es natural que dicha exhibida no gustó a los representantes populares, pero, sí era necesario que el país conociera quienes se están oponiendo a los grandes cambios, quienes no quieren renunciar a sus privilegios. Será el lunes 16 cuando se presente de manera más amplia en qué consiste el plan B del Gobierno de México.
A pesar de que el pueblo de México respalda la iniciativa de reforma electoral constitucional de la presidenta Sheinbaum Pardo, ésta fue rechazada por la oposición y los partidos aliados de Morena, es decir, por el PVEM-PT. Con ello, el movimiento ahora respaldará la implementación del plan B, en buena medida, para responder a los 259 legisladores (as) que rechazaron aprobar la iniciativa presidencial, porque era renunciar a sus privilegios, a su futuro político y a ponerse a trabajar.
Como dijo la doctora Claudia Sheinbaum, el país debe conocer los nombres de los legisladores traidores del PRI, PAN, MC, PRD y lamentablemente, del PVEM y PT quienes se opusieron a terminar con los privilegios que son un insulto para la nación y ayer, ocurrió ese momento cuando se presentó el nombre y partidos políticos que votaron en contra. La presidenta cumplió al país con presentar ante la Cámara de Diputados la iniciativa de reforma electoral constitucional, pero, la oposición, la mano de los aliados se opusieron. El tiempo se encargará de poner a cada uno en su lugar.
En nuestra óptica muy personal, desde luego, que la actitud asumida por el Verde y PT abrirá el debate para saber si Morena mantiene la alianza con los partidos aliados. Hay quienes piensan que no pasó nada, que la propia presidenta no se molestó, creo, que es, exactamente todo lo contrario. Ya hay voces que piden el fin de la coalición para el 2027. Hay otras que llaman a un nuevo acuerdo político, pero, con nuevas reglas, y los más avezados, piensan votar en contra de la presidenta no es para tanto. Cuidado.
Por la relevancia del caso y para que nuestra la sociedad esté enterada, en mi estado Zacatecas, los diputados (as) federales que respaldaron la iniciativa presidencial fueron: Alfonso Ramírez Cuéllar, Ulises Mejía Haro, Julia Olguín Serna, Ricardo Monreal Ávila, Soledad Luévano Cantú y José Narro Céspedes. Empeñaron su palabra a la presidenta y con su voto a favor demostraron congruencia política.
En tanto que, los legisladores que votaron en contra fueron: Miguel Alonso Reyes, Carlos Puente Salas, Magdalena Núñez Monreal, Reginaldo Sandoval Flores, Gisselle Arellano Ávila y Ana Luisa del Muro. Aunque es Senadora de la República y pudo votarla, de haber llegado al Senador, Geovanna del Carmen Bañuelos abiertamente expresó que votaría en contra la iniciativa de la presidenta. Por cierto, algunos de estos legisladores han mostrado su intención de buscar la candidatura al Gobierno de Zacatecas en 2027.
A lo que pretendemos llegar, es que, el país debe conocer quienes se oponen al cambio y desde nuestro estado nosotros hacemos notar a los actores políticos que se opusieron. Francamente, no entendieron que no entendieron. Que viene, el plan B, que, aunque no será lo mismo que una reforma constitucional, no deja de ser importante, porque se pretende instaurar un nuevo orden y dar fin a los privilegios en los congresos estatales y en los municipios. Esta historia continuará.