México cuenta con más de 50 millones de celulares sin usarse; dan una nueva vida a equipos a precios justos
La plataforma GivU opera como un intermediario que valida los equipos, gestiona la logística y asegura el pago entre vendedor y comprador
Rubén Romero / El Sol de México
“La gente quiere vender, pero no sabe cómo hacerlo o no confía en los canales disponibles”, aseguró Nieto.
Mariela López, de 21 años, a quien sus familiares le heredan teléfonos, ha intentado vender algunos dispositivos en línea, pero con reservas.
“A veces los guardo y otros sí los he vendido, pero da desconfianza... tienes que revisar bien el perfil de la persona, mandarle mensajes y ver si te da confianza para sentirte un poco más segura”, dijo.
También está el caso de Erika Martínez, de 46 años, quien renueva su equipo móvil cada dos años, pero prefiere regalarlo que venderlo.
Para reducir los riesgos asociados a la reventa, GivU opera como un intermediario que valida los equipos, gestiona la logística y asegura el pago entre las partes.
“Lo que buscamos es que haya confianza, que el proceso sea fácil y que las personas tengan certeza de que pueden vender su equipo de forma segura”, dijo Nieto.
¿Cómo vendo mi celular usado?
Para quienes buscan vender un celular a través de GivU, el proceso inicia en línea, donde la persona describe el estado físico y funcional del dispositivo.
A partir de esa información, la plataforma genera una cotización preliminar y coordina la recolección para una revisión técnica más detallada, en la que se valida su funcionamiento y se descartan fallas o bloqueos de robo.
Una vez aprobado, el equipo se integra al catálogo reacondicionado de la plataforma y la persona que vende el teléfono recibe el pago de forma segura, sin necesidad de negociar directamente con compradores.
“Lo que buscamos es que vender un celular sea tan sencillo como comprarlo, eliminando riesgos de fraude o encuentros inseguros”, explicó Nieto.
Datos The Competitive Intelligence Unit al cierre del primer trimestre de 2025 muestran que el ciclo de reemplazo de un teléfono móvil en México es de 26.3 meses, es decir, más de dos años.
El directivo de GivU explica que en México es común el fenómeno de acumulación, es decir, que la mayoría de las personas opta por conservar sus dispositivos.
Es el caso de David Morales, de 50 años, quien asegura que cambia de celular cada año y medio debido a su plan de telefonía, pero rara vez los vende.
“Como lo tengo con plan, cada año y medio o dos años lo renuevo y es cuando cambio el equipo. El anterior, por lo regular, lo guardo o a veces me lo toman a cuenta, pero venderlo no, por temas de seguridad”, explicó a este medio.
Reciclar antes de tirar
En este sentido, el mercado de reacondicionados representa no solo una oportunidad de negocio, sino también un cambio en la forma en que las personas consumen tecnología.
“El reto es construir confianza. En la medida en que sea fácil, seguro y accesible vender un celular, más personas lo harán”, concluyó Nieto.
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