La verdadera herencia maldita
La respuesta vino al día siguiente, con comentócratas afines a la Cuarta Transformación haciendo cuanta maroma podían para minimizar el hecho, además de figuras de oposición colgándose de la tragedia. Y como demostración, dos ejemplos claros:
El gobierno no cambió, cambiamos nosotros. Las desgracias que había antes siguen pasando ahora; lo que no había eran ciudadanos agachones que justificaran a una clase política igual o peor a la que culpan por el México que hoy todos lloramos.
















