¡Soy o solo existo!...
Al unísono, las redes sociales se inundan de falsos videos, noticias infundadas, llamados al odio. La calumnia la propagan en círculos concéntricos. Gruesos troncos atizan la hoguera que quieren convertir en incendio de proporciones. Se riega combustible para que la vida social se inflame.
Pero el neoliberalismo nos trazó dos caminos. Seguir profundizado la brecha abismal entre ricos y pobres o trabajar incansables para crear la consciencia cívica, social y nacionalista que contenga las ansias caóticas y conduzca al voto consciente. Esto, o cruzarnos de brazos esperando que la solución se genere por sí misma.















