¡Amor y deseo!...
La cosa es demostrarle que somos “hombres de mundo”—porque ella no sale con chamacos miones— ¡Si! ..., el amor nos transforma, nos perfuma y eleva, sin quererlo y sin rumbo ha caído la perla del amor en el cáliz divino, se dice que hay que atraparlo porque si se va ya no regresa. Pero después se pervierte.
Catorce de febrero. El comercio ha vuelto mercancía al sentimiento… ¡Regala!, ¡llévala a comer!, ¡a cenar!, ¡dale motelazo!, ¡flores!, ¡un perfume!, ¡regala, regala, regala!... ¡Qué tal un inmenso oso de peluche que al año viaje en el camión de la basura!... son las facetas del amor.












