Mineros de Zacatecas logró un triunfo clave 1-0 sobre Tampico Madero gracias a un gol de Mauro Pérez y la actuación de Leonardo Durán. Tabla de posiciones se aprieta.
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El gobernador David Monreal encabeza diariamente la mesa estatal de construcción de paz para fortalecer la estrategia de seguridad, acertada y responsable decisión gubernamental, con la que nadie en su sano juicio puede estar en desacuerdo, porque, como bien lo dice, la tranquilidad estatal es prioridad, se da seguimiento puntual a los operativos y se fortalece la coordinación entre las corporaciones de los tres órdenes de gobierno, es ruta por la que se avanza hacia la pacificación de Zacatecas. Es innegable que los zacatecanos reconocen esfuerzos que ya tienen resultados, se reducen los homicidios y poco a poco se aleja la percepción de inseguridad, aunque prevalece incertidumbre.
Ciertamente, ha sido dolorosa esta etapa de más de 5 años de hechos y testimonios de violencia generadora de miedo e inestabilidad en la sociedad, pero el Estado y los zacatecanos están todavía a tiempo de dar un significado más profundo a los objetivos alcanzados en materia de pacificación, para ya repensar, razonar, analizar y decidir reorientar el actual modelo de desarrollo que se advierte estancado, porque la gente exige un equilibrio entre la modernización económica y la transformación social y política, proceso en el que se deben involucrar las energías de los sectores productivos bajo el esquema que se promueve de bienestar y progreso que alcancen dimensiones aceleradas.
Los zacatecanos son consecuentes, pero esa congruencia ya debe trascender hacia una cambio en la agenda del desarrollo, de la misma forma y voluntad política por cotidianamente garantizar la seguridad para lograr la tranquilidad social, ya urgen por ver que todos los días se reúna la mesa estatal de construcción del desarrollo y progreso, darle más tiempos y espacios a esa responsable tarea gubernamental de promoción de inversiones, además de las públicas, las privadas y las que son atraídas desde lo nacional e internacional y que tienen cartas de intención, en esa dinámica debe irrumpir el estado para acelerar el ritmo de crecimiento real e incorporarse al impulso nacional.
La presidenta Claudia Sheinbaum se acaba de reunir con el Consejo Nacional de Inversiones, con los líderes empresariales de México, como Carlos Slim, Carlos Hank González y Alejandro Bailleres, para dar seguimiento a los programas y proyectos del Plan México; menos de dos años le quedan a este sexenio y lo más que se puede lograr como proeza, es revertir ese retroceso que desde hace 3 décadas parece imparable. ¿Qué nos falta para convocar a todas las fuerzas económicas del Estado? Todos los caminos y horizontes de Zacatecas están abiertos, desde el semidesierto hasta los cañones y el altiplano, para que racionalmente sean alentadas las aspiraciones de progreso.
Imperdonable será perder más tiempo en las batallas estériles e inútiles confrontaciones que han extendido una oscura atmósfera de desconfianza. Se tiene que decidir acudir hasta Milpillas para convencer a la gente sobre las virtudes y ventajas de la presa; se tienen que acoplar y arrancar con fuerza los tractores del campo, el turismo, la industria y la cultura, son el sendero abierto y cierto al progreso que se pregona; Alfonso Ramírez Cuéllar construye plan de desarrollo; Carlos Puente solo lo visiona e imagina; Verónica Díaz dice tener proyecto, y entonces? ¿Habrá que esperar a que lleguen, para otra vez comenzar el mismo sueño del desarrollo integral? El sexenio se agota.