Nos resulta absolutamente incomprensible que los migrantes sean tratados inhumanamente en los Estados Unidos de hoy bajo el mando hostil del Presidente Donald Trump, y se resalta esa situación inexplicable, cuando esos mexicanos que no encontraron oportunidades laborales acá en la tierra, en sus pueblos o municipios, innegablemente que allá están desde hace décadas, convertidos no sólo en los impulsores del crecimiento económico del país del norte, sino que en muchos casos son defensores de la nación estadounidense en las guerras que se promueven por el mundo, como en la región del medio oriente frente a la crisis Palestina, de Gaza e Israel.
En este contexto, ha sido contundente como mala noticia, pero de enorme impacto como lección de heroísmo, la muerte del sargento del Ejército de los Estados Unidos, Edgar Brian Torres Tovar, de 25 años, abatido en emboscada y enfrentamiento de ISIS, la organización terrorista del Estado Islámico de Irak y Siria. hijo de padres originarios de San Lucía de la Sierra, Valparaíso, de raíces zacatecanas, como muchos cientos o miles que son enrolados en la U.S.Army, y que en este caso fue asesinado junto a su compañero William Nathaniel Howard, de Iowa, un intérprete civil y varios heridos, hecho que de inmediato fue condenado por Trump y advertido represalias por el ataque a Estados Unidos y Siria.
Edgar Torres y sus padres, residentes en Des Moines, Iowa, ahora de luto, un dolor que trasciende hasta la sierra de Santa Lucía en Valparaíso, y actores de un escenario que se ha repetido durante décadas en las invasiones norteamericanas, donde son miles los mexicanos americanos y entre ellos cientos de zacatecanos, ahora si que “Auténticos Héroes Paisanos” que dan su vida por Estados Unidos. La Gobernadora de Iowa, Kim Reynolds, ordenó que la bandera del estado ondeará a media asta.
Cabe recordar que durante la guerra en Vietnam, fueron muchos los mexicoamericanos sacrificados en las batallas, casos concretos por Jerez, Valparaíso, Fresnillo y los Cañones, pueblos y comunidades que vieron cómo regresaron en féretros los hijos emigrados y que eran traídos con solemnidad y rendidos honores militares en sus comunidades con presencia de oficiales del Pentágono, actitudes de reconocimiento a sus hazañas en la lucha en defensa de los intereses de Estados Unidos.
Por eso la observación y los reclamos al Presidente Donald Trump, que ahora trata a los migrantes mexicanos allá, como invasores que deben ser expulsados, una reacción de odio inexplicable y que para las familias de zacatecanos con residentes allá, resulta inconcebible, ininteligible, episodios oscuros e injustos que no se comprenden plenamente, porque si los migrantes, los héroes paisanos son fuerza laboral y actores militares que lucha por Estados Unidos, es repudiable e incomprensible que ahora sean tratados inhumanamente.