Pastor Pérez, el zacatecano que rompió paradigmas
Del seno de esta tierra de cantera, con un corazón de plata, surgió
Manjuamad Sachiñas
https://issuu.com/elsoldezacatecas/docs/impreso20171218/20 Con gran alegría Pastor recuerda su niñez, estudiaba en la capital zacatecana y los fines de semana viajaba con su familia a La Jococa, donde se divertía con los primos, hermanos.
¿Cómo eras de niño? - Era un niño muy travieso (dice con sonrisa socarrona), no rebelde, traviesón, inquieto, platicador, no me callaba nadie (reconoce). Disfruté mi infancia.
¿Cuál es tu película favorita? - Se escucha medio loco, pero es “Cuarto contacto”, es una película de extraterrestres, de ovnis. Está muy chida, la recomiendo; Armagedón, Maverick, son películas que también me gustan.
¿Cuál es el platillo que no te gusta? - Las papitas lampreadas, por su textura… -se interrumpe- no me gusta, desde niño no la he podido tolerar. Y las sé hacer muy rico.
¿Desde cuándo surgió en ti el gusto por tocar la guitarra?
Y lo vemos ahora en nuestros hijos, nuestros sobrinos, les gusta cantar y sin ninguna escuela, eso se trae en la sangre y creo que va a seguir por generaciones.
Es llegar, preparar una botanita rica. Una carne seca, se le pone tantita manteca de puerco, la pones a las brasas y con eso cuchareas una salsita molcajeatada, es algo delicioso, acompañada de un buen mezcalito, la guitarra, eso es de diario.
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