Análisisjueves, 22 de enero de 2026
Expediente Q / Turismo
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En medio del entusiasmo que genera el Mundial de Futbol 2026 y la proyección internacional que México vuelve a tener como destino turístico, hay una verdad que no se puede relativizar: ningún evento, por rentable o mediático que sea, justifica poner en riesgo a niñas, niños y adolescentes. Por eso, la firma de la Alianza Viaja Seguro en el marco de FITUR es una toma de postura necesaria y oportuna.
El turismo ha sido llamado durante años “la industria sin chimeneas”, una fuente constante de empleo, inversión y derrama económica. Pero también es un sector que, si no se regula y supervisa, puede convertirse en terreno fértil para delitos graves como la trata de personas y la explotación sexual infantil. Los grandes eventos internacionales, como la Copa Mundial de la FIFA 2026, elevan ese riesgo.
Que legisladores, autoridades federales, gobiernos estatales y organizaciones civiles hayan decidido sentarse en la misma mesa y asumir compromisos concretos es una señal positiva. Más aún cuando el mensaje es claro y sin ambigüedades: cero tolerancia a la trata, protección prioritaria a la infancia y corresponsabilidad del sector turístico. La frase “la niñez no se turistea” es una línea ética que debería guiar toda política pública relacionada con el turismo.
El papel de la diputada Tania Palacios Kuri, impulsora de esta alianza, es relevante porque coloca el tema en la agenda legislativa, donde debe traducirse en normas, controles y sanciones. Pero también es importante el respaldo de los ejecutivos estatales, como el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, porque serán los estados y municipios los primeros responsables de aplicar estas medidas en campo.
Querétaro vive hoy un momento de relanzamiento turístico, la apertura de un vuelo internacional desde su aeropuerto amplía su visibilidad y competitividad. No basta con promover destinos, hoteles o experiencias; es indispensable garantizar que el crecimiento turístico no deje zonas grises donde la niñez quede desprotegida.
Celebrar que en foros internacionales como FITUR se hable de seguridad, derechos humanos y protección de la infancia es reconocer que el turismo moderno ya no puede medirse solo en cifras de visitantes o derrama económica. Rumbo al Mundial 2026, México tiene la oportunidad de enviar un mensaje contundente: aquí se puede viajar, disfrutar y celebrar, pero nunca a costa de la dignidad y la seguridad de niñas, niños y adolescentes.
Hay un desfase preocupante entre el discurso y la realidad institucional; mientras la Fiscalía General del Estado asegura que el presunto homicida del bar Könor ya está identificado, el Tribunal Superior de Justicia reconoce que no ha recibido siquiera una solicitud de orden de aprehensión. En este caso de homicidio, la claridad procesal es tan importante como la investigación misma; la justicia va más rápido en los micrófonos que en los expedientes en ocasiones.