Hace aproximadamente cinco años, las llamadas caravanas migrantes llegaron a nuestro país, personas de distintas nacionalidades principalmente centroamericanos, sudamericanos y hasta africanos, buscando el anhelado sueño americano, que en muchas ocasiones se convierte en una pesadilla, principalmente para mujeres y niños. La travesía es muy larga, pero no les importa con tal de encontrar un mejor lugar para vivir y es totalmente válido, sin embargo, creo que no vale la pena exponer su integridad, pues en su largo camino, enfrentan innumerables peligros. En nuestra ciudad han establecido campamentos al sur y al norte, donde pasan penurias, sobre todo por las inclemencias del tiempo, pero los migrantes se mantienen estoicos con tal de lograr su sueño. Sin embargo, llegar a Estados Unidos no es tan sencillo como se los hicieron creer los organizadores o líderes de las caravanas, el proceso es largo y tedioso, descubriéndolo hasta que llegan a México, entonces la desesperación y molestia se apodera de ellos, surgiendo conflictos en algunos albergues donde son recibidos, incluso se han quejado de la comida que les dan, como aquella señora hondureña que llegó en la primer caravana migrante, quien se molestó porque le habían dado frijoles molidos, diciendo que era comida para puercos. Lamentablemente los enfrentamientos son cada vez más violentos, varios migrantes, argumentando malos tratos se han enfrentado a golpes con agentes migratorios. El episodio más lamentable fue cuando incendiaron colchonetas en una estación migratoria de Cd. Juarez para manifestar su inconformidad, pero resultó contraproducente, pues la estación carecía de extintores y los elementos de migración, no evacuaron de manera inmediata el edificio, muriendo 40 migrantes. Esa tragedia que se pudo evitar, no coadyuvó a disminuir la violencia, al contrario, se recrudeció después de ese lamentable hecho, pareciera que es un combate entre autoridades y migrantes, por ejemplo, durante un patrullaje en octubre del 2024, soldados mexicanos, abrieron fuego contra migrantes al confundirlos con elementos del crimen organizado, el saldo fue atroz, seis muertos y doce heridos, por otro lado, hace unas semanas, un agente migratorio, que solicitó sus documentos a varios migrantes, fue asesinado a pedradas, presuntamente por dos venezolanos.
A pesar de que ya han pasado varios años desde que iniciaron las caravanas migrantes, las autoridades no han logrado implementar una estrategia eficaz, actualmente el problema es muy grave, así mismo, muchos migrantes con justa razón, llegan con recelo hacía los agentes mexicanos, pero esto genera un ambiente demasiado hostil. Urge que ambas partes, pongan en práctica, algo esencial en las relaciones humanas, el respeto, pues, por un lado, varios de los migrantes que llegan nuestro país no están respetando las leyes y aunque la mayoría si lo hace, poco a poco van contaminando a los demás, por otro lado, las autoridades deben tratarlos bien, respetar sus derechos humanos. Respetar es la piedra angular de toda relación, claro, eso todo mundo lo sabe, pero a cómo batallamos para ponerlo en práctica.