El costo humano de lo “desechable”
La construcción de una sociedad más justa y equitativa no puede basarse en la premisa de que algunos seres humanos son prescindibles. Y es que la noción de lo “desechable” no se limita solo a la economía. También ha permeado nuestra psique social.
Para construir un futuro mejor, deberíamos abandonar la mentalidad de lo “desechable” y abrazar una perspectiva que valore a cada persona no por su capacidad de producir, sino por su simple existencia. La humanidad no es una mercancía. Es hora de recordarlo.














