Nuevo año, mismos retos
Iniciar un nuevo año suele venir acompañado de buenos deseos. Desgraciadamente, en política los deseos y las buenas intenciones no bastan.
Tras la invasión de Estados Unidos a Venezuela, el mundo entra a un nuevo año con mayor tensión, menos reglas y un uso cada vez más abierto de la fuerza. Las decisiones de los poderosos ya no se explican por principios, sino por intereses.
A esto se suma la falta de presupuesto, tecnificación, crédito y apoyos al productor. Prácticamente, con el ánimo de dejar morir poco a poco al campo mexicano en beneficio del norteamericano.
A ello se suma el tema de la corrupción y la impunidad. Como bien señaló Viri Ríos en una columna reciente, Morena cerró un año particularmente complicado en materia de escándalos.
Mientras se siga distrayendo a las Fuerzas Armadas de su función principal, la defensa de la soberanía nacional, y se debiliten las instituciones civiles de seguridad, las posibilidades de avanzar como país serán cada vez más limitadas.
El inicio de un nuevo año no borra los problemas acumulados. Ignorarlos, minimizarlos o administrarlos mediante narrativas ideológicas y propaganda solo agravará sus consecuencias.
@alexbatista0













