Educadas, libres y sin miedo
Por: Mariana Rascón
Una mujer educada es una mujer más libre. Así podemos comprender que cada 8 de marzo nos presentamos ante el Estado como “educadas, vivas y sin miedo”, pues en el saber reconocemos que se encuentra la verdadera autonomía del ser.
Pensadores como Pierre Bourdieu explicaban que el conocimiento funciona como una forma de capital cultural, afirmando que quien lo posee tiene más herramientas para participar, influir y decidir dentro de la sociedad.
Y en el centro de todos estos cambios estuvo siempre la educación.
Y quizá por eso, en tiempos donde resurgen discursos que buscan devolver a las mujeres a roles más estrechos, educarse también puede entenderse como un acto de rebeldía.
Porque cuando una mujer aprende, algo cambia. Cambia su mirada, cambia su voz y cambia su forma de habitar el mundo.
Y quizá por eso hoy también vale la pena recordarlo de otra manera: “educadas, vivas y sin miedo.”
Instagram: @marianarascon_
















