La pelota no se mancha
Por: Gael Haziel Molina Hernández
La frase se convirtió en un mantra romántico del deporte, una forma de entender la idea de que el juego, en su esencia, es puro.
Ojalá el mundo real fuera tan simple.
En la ciencia política incluso existe un término para describir este fenómeno: sportswashing. Consiste en utilizar el deporte para mejorar la reputación internacional de un país o desviar la atención de conflictos internos.
Quizá por eso la frase de Maradona sigue teniendo tanta fuerza.
Porque expresa una aspiración: la de creer que el juego puede mantenerse intacto a pesar de todo lo que lo rodea.
Sin embargo, la realidad es más compleja, la esférica se juega en estadios construidos con inversiones multimillonarias, bajo la mirada de corporaciones globales, federaciones deportivas y gobiernos que saben perfectamente el poder simbólico que tiene el deporte.
La pelota, tal vez literalmente no se manche pero el campo donde se juega nunca ha sido completamente neutral.
@gaelhaziel















