La melancolía otra expresión de vida
¿Y que se hace cuando el nudo está en el alma y no en la garganta?
En el caso de la “melancholia” proviene de los términos griegos “melas”, que significa negro o triste, y de “kholis”, que significa bilis o cólera (melankholía).
La expresión “bilis negra” deriva del latín “atrabilis” o “atra-bilis”, que tiene por igual un significado, tanto la melancolía misma como el acceso de locura.
La melancolía se podría definir como una tristeza vaga, profunda y permanente, originada por causas físicas o “morales”, manifestándose en quien la padece como falta de gusto o diversión, ante todo.
Que extrañas referencias, que la melancolía es causada por falta de gusto o diversión y una moral desvanecida.
Por otra parte, también se considera el ámbito médico, que le da el sentido de manía, en que dominan las afecciones morales que provocan la tristeza; (otra vez moral)
De tal forma que la melancolía, es un problema histórico, filosófico, artístico y cultural.
Llegado el siglo XIX, la ciencia psiquiátrica se enfrenta a la tarea de sistematizar las enfermedades mentales. En este rubro la melancolía comienza entonces a “esconderse”, a un intento de clasificación.
Poco más tarde, definitivamente se consideró como un patrimonio de la ciencia médica, con la difusión de un término muy poco difundido; lipemanía o lipeminitis.
Allá donde la música aguarda suspendida en la pizarra y discurre un laberinto en la hoja que se escribe, que nos lleva a descubrir una geografía deshabitada donde se reinventan, tiempos y lugares.
Ahí donde las tentaciones bulliciosas de los dioses no existen, donde el hambre polvorienta busca apoderarse de la palabra con otra dimensión, eco estrecho donde resuellan los colores, donde se nace con una plegaria y se camina descalzo al oscuro final.
Donde la melancolía; nos enfrenta y se hace presente, para darnos a conocer que, en otro tiempo, hubo alegría.
¿Será cierto?












