Los retos de Sheinbaum
El orden que sigo es totalmente aleatorio y no tiene que ver con la importancia o la urgencia.
La cuestión del ejército. Deberá resolver definitivamente si se da o no la reincorporación del ejército a los cuarteles y la situación de la guardia nacional con mando civil o militar o la absorción de ésta al ejército.
El tráfico de estupefacientes. La proliferación de células criminales de los cárteles y el control de éstos en varias regiones del país, que han motivado el éxodo de pueblos enteros en busca de paz y seguridad. El fentanilo sobre todo, será un tema recurrente.
La reforma judicial. Las presiones de los órganos del poder judicial federal que pretenden seguir con su independencia y la de los grupos de poder que aspiran a controlarlo serán enormes, con una reforma que no tiene ni pies ni cabeza.
Los organismos autónomos. Están con la espada de Damocles encima y de suprimirlos, el control difuso de la ciudadanía sobre la información pública, entre otros, quedará sólo en una bella historia que contar. Volveremos a la opacidad.
La delincuencia común. La percepción ciudadana de inseguridad en 54% de los hogares Mexicanos es tremenda. No nos sentimos seguros ni en la calle ni en la casa, según el último informe del INEGI y es una muestra real del clima de inseguridad que reina en el país.
Los grupos de poder político. Y no se trata de los partidos de oposición, sino los conflictos de interés de los miembros de su propio partido, principalmente de aquellos otrora corcholatas que no se conforman con sus premios de consolación.
Los programas sociales. Tienen que ser revisados puesto que han servido más para fines electoreros que para aumentar la tasa de crecimiento con un aumento de población económicamente activa y productiva.
Son solo algunos de los enormes desafíos que tendrá la señora Claudia.
















