Análisisjueves, 24 de marzo de 2022
Algo más de la violencia vicaria
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Los malos tratos y la violencia intrafamiliar causan estragos en la persona agredida tanto a nivel físico como psíquico, sea mujer o hombre. Pero la violencia no afecta únicamente a los integrantes de la pareja. Cuando hay hijos de por medio estos padecen tanto de la observación del maltrato a sus seres allegados como, en muchos casos, de una violencia directa o indirecta aplicada contra ellos. Algunos de ellos incluso son agredidos física o psicológicamente con el propósito de dañar al otro componente de la relación. Lo que estos niños están sufriendo recibe el nombre de violencia vicaria. ¿Qué significa ‘vicario’? El concepto vicario hace referencia a la sustitución o reemplazo de un individuo por otro en el ejercicio de una función o en la vivencia de una situación. Un ejemplo fácil de comprender se puede contemplar en el aprendizaje vicario, en que se aprende a partir de la observación de los actos llevados a cabo por otras personas y sus consecuencias. Comprendido el concepto, se entiende que la violencia vicaria se va a definir como situaciones en que se va a llevar a cabo algún tipo de agresión sobre una persona o en sustitución de otra, la cual sería el verdadero objetivo, o de manera colateral. La motivación suele ser asociada a la venganza. En la práctica, esto ocurre sobre todo en el contexto familiar, y es por ello que en términos generales se considera que es una forma de violencia intrafamiliar. Resultan especialmente graves los casos de quienes dañan a sus hijos o hijas para hacer daño a un ex, fenómeno que incluso ha dado lugar a escándalos como el homicidio de niños o niñas a manos de su padre o madre. La violencia de género es un problema social que continúa necesitando medidas adecuadas para combatirlo y que preocupa bastante. Los malos tratos causan horribles secuelas en las víctimas, tanto a nivel físico como psicológico, y lo mismo ocurre con los casos de violencia intra-familiar. Sin embargo, las personas que sufren este tipo de secuelas y violencia no son únicamente los integrantes de la pareja: los hijos e hijas son otros de los mayores perjudicados por la situación, ya sea de forma directa o indirecta. A menudo las niñas y niños son dañados con el propósito meramente instrumental de lastimar a la otra persona, son utilizados y sufren lo que se conoce como violencia vicaria . En la violencia psicológica los mecanismos de coacción que se utilizan pueden ser varios, uno de ellos, es la violencia instrumental. En el caso de la violencia de género este tipo de violencia respondería a la que utilizan los maltratadores para intimidar y hacer daño a la víctima mediante niñas, niños, animales o personas preciadas para la mujer con el objetivo de hacerla sufrir más. La violencia, en cualquiera de sus formas siempre ha sido, es y será un hecho repudiable, por lo tanto, nos deja mucho margen para la reflexión y atención, por eso hoy es importante hablar de un tipo en particular, la llamada violencia vicaria. Durante muchos años, la llamada violencia vicaria, ha existido en México, la cual hasta la fecha no se ha podido castigar, ni mucho menos erradicar, ya que en nuestra legislación penal no existe un artículo exprofeso que contemple esta conducta, por consiguiente, cualquier persona que cometa dicha acción y dañe un bien jurídico, sigue en la impunidad. Derivado de lo anterior, existen grupos de Madres mexicanas que conforman la “Asociación Frente Nacional Mujeres”, quienes en diversas ocasiones se han manifestado para pedir la creación de una ley contra la violencia vicaria. Para comprender como se materializa esta conducta, es importante dejar muy claro en que consiste, al respecto les puedo decir que la violencia vicaria es una forma de violencia dentro del núcleo familiar en el que uno de los miembros de la pareja realiza una serie de conductas dirigidas a los hijos e hijas con el objetivo de dañar, chantajear o hacer que la otra persona cumpla su voluntad, es decir, se trata de un mecanismo por el cual se ejerce presión sobre la otra persona para mantener el poder sobre ella. En otras palabras, se puede decir que la violencia vicaria se entiende como aquellas situaciones en que se va a llevar a cabo algún tipo de agresión sobre una persona a manera de venganza. Para dejar mucho más clara la violencia vicaria, tenemos otros dos ejemplos, los cuales se materializan cuando se lleva a cabo un proceso de separación o divorcio y también cuando uno de los miembros desea rehacer su vida con otra persona, en ambos casos, el agresor utiliza de manera directa la violencia sobre los hijos de la propia pareja con el objetivo de coaccionar o impedir que lleve a cabo algunos actos encaminados a cambiar su vida, ya que considera que la pareja puede ser “de su propiedad” o no tener derecho a elegir otro tipo de vida. Ante esta situación, puede ser factible crear una Ley que proteja a las víctimas contra la violencia vicaria, sin embargo, existe la posibilidad de reformar y adicionar en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, un artículo en el que se tipifique la conducta y se castigue, de esta manera tendremos un marco de protección y actuación en beneficio de las posibles víctimas de dicho delito. Ahora bien, considero que, ante esta situación, no solamente se tiene que atender la parte legal, sino también la preventiva y psicológica, a saber: Para la primera, es necesario la creación de diversos programas encaminados a concientizar a la sociedad que cualquier tipo de maltrato se tiene que evitar y, sobre todo, denunciar al victimario para buscar que se haga justicia y no que siga en la impunidad. Para la segunda, es importante que a las víctimas se les orienten y atiendan por parte de profesionales en materia psicológica, ya que cualquier tipo de violencia genera daños colaterales que provocan patrones de comportamiento encaminado al aprendizaje vicario e inclusive, hay casos en los que se replican los malos tratos en virtud de que se les crea un hábito y un comportamiento normal dentro del núcleo familiar. Por otro lado, está muy extendida la creencia errónea de que la violencia vicaria es una forma de violencia machista o que solo es llevada a cabo por hombres que dañan a su hijo o hija para perjudicar a la madre. Esto no es así: por definición, la violencia vicaria no entiende de sexos, más allá de que estadísticamente pueda tener mayor representación en un sector de la población o en otro.