Exsurge
«He ahí a tu madre»
En un tierno diálogo de la ya muy antigua película «Marcelino pan y vino», el niño, un huerfanito que vive con unos hermanos franciscanos, habla con Jesús crucificado sobre las mamás:
Marcelino: «¿Y cómo son? ¿Qué hacen las madres?»
Jesús: «Dar, Marcelino, siempre dar»
Marcelino: «¿Y qué dan?»
Jesús: «Dan todo, se dan a sí mismas, dan a los hijos sus vidas y la luz de sus ojos, hasta quedar viejas y arrugadas»
Marcelino: «¿Y feas?»
Jesús: «Feas no, Marcelino, las madres nunca son feas».
Marcelino: «¿Y tú quieres mucho a tu madre?»
Jesús: «Con todo mi corazón»
Marcelino: «Y yo a la mía más».
En una mamá el corazón no solo le late en su cuerpo, sino que late en cada uno de sus hijos. Gracias madres de familia, ustedes son lo más cercano a la divinidad.
Twitter: @Noesov
