La guerra de los poderosos; el dolor de los inocentes
Tales cifras no son solo estadísticas. Cada número representa una vida interrumpida, una familia rota y una infancia perdida. Las guerras modernas ya no se libran exclusivamente en campos de batalla; se libran en ciudades, barrios, escuelas y hospitales. La línea que separa a combatientes y civiles se ha vuelto cada vez más difusa.
Los líderes ya no van al campo de batalla ni entonan su himno antes o después de un ataque, pues, como mencioné al principio de esta columna, hoy se toman decisiones bajo una motivación de intereses unilaterales y hasta personales, dejando de lado la paz mundial y el nacionalismo.
ricardomonreala@yahoo.com.mx
X: @RicardoMonrealA

















