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Desconcierta a usuarios rutinarios el cierre de la estación de la Línea 2 del Metro debido a obras de remodelación por el Mundial; acusan falta de iluminación en vías alternas
El proyecto prevé la edificación de alrededor de 370 kilómetros de barrera fronteriza con una inversión aproximada de cuatro mil 500 millones de dólares
Alessandra Rojo de la Vega denunció que el derrumbe en San Antonio Abad ocurrió pese a contar solo con un “acuerdo de facilidades” de la CDMX, y advirtió que varias obras similares no han podido ser verificadas por la demarcación
Pemex confirmó que 5 personas perdieron la vida luego del incendio registrado la mañana de este martes en las inmediaciones de la refinería Olmeca de Dos Bocas
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En 10 años habrá más riesgos y conflictos en el mundo. Para el 62% de los entrevistados en la “Encuesta de percepción de riesgos globales”, viviremos un panorama turbulento. Cinco son las categorías de los riesgos: Económico, ambiental, geopolítico, social y tecnológico, de acuerdo con el Informe de Riesgos Globales 2025 del Foro Económico Mundial.
No se puede generalizar, ya que cada continente jerarquiza sus problemas. Por ejemplo en Europa se perciben los riesgos en el siguiente orden: fenómenos meteorológicos, pérdida de biodiversidad y colapso de los ecosistemas, cambios críticos en los sistemas terrestres, desinformación y migración. En cambio, en Latinoamérica los problemas son: pérdida de biodiversidad y colapso de ecosistemas, fenómenos meteorológicos extremos, cambios críticos en los sistemas terrestres, escasez de recursos naturales y contaminación.
El perfil de los entrevistados están divididos por: sociedad civil, organismos internacionales, academia, gobierno, y sector privado; para estos últimos los grandes problemas serán los relacionados a las pérdidas económicas a sus negocios ocasionados por fenómenos meteorológicos, pérdida de biodiversidad y colapso de los ecosistemas, cambios críticos en los sistemas terrestres, ciberespionaje y guerra, desinformación,consecuencias adversas de las tecnologías de inteligencia artificial, polarización social, escasez de recursos naturales, conflictos armados estatales y migración.
Bajo este panorama aparentemente desolador en varios continentes, son comunes los conflictos en materia electoral y problemas que ocasiona la desinformación. Diferentes sectores deberían de contemplar en sus equipos de comunicación, como lo marca la teoría del conflicto y la negociación, a un mediador entendido como la persona que interviene en una disputa con el objetivo de que las partes finalicen un conflicto, a través de un acuerdo.
Obviamente los alcances de este personaje son limitados; ya que no puede negociar contra el calentamiento global de la tierra, pero sí en decisiones de posiciones electorales, por ejemplo. Partimos del hecho además que el conflicto posee una inercia, por lo que “tiende a enquistarse, a complicarse y enconarse, con la consecuencia de que cuanto más se alarga más difícil resulta hallar una solución que le ponga fin”. El gran reto es que conforme se alarga el conflicto, muchas veces las partes se radicalizan de acuerdo con Beatriz Martínez de Murguía en Mediación y resolución de conflictos (Paidós, 1999).
Es imposible enumerar en los siguientes párrafos los retos para la resolución de un conflicto, pero sí se puede ofrecer un concepto básico de cómo solucionarlos. Partimos del hecho de que los conflictos tienen un costo: económico, reputacional, de vidas humanas; e irremediablemente un costo político. El mediador debe advertir a las partes involucradas las ventajas de entrar en un proceso de negociación ya que es más “costoso empeñarse en no ceder que aceptar el diálogo” (Martínez de Murguía).
Lo anterior sirve para los aspirantes a un puesto de elección popular y sus dirigencias para el proceso electoral de 2026 donde no solo se renovará el Congreso Federal; si no 17 gubernaturas que en orden alfabético son: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.
La experiencia nos muestra que cuando un suspirante electoral no gana la candidatura por su partido político; pone en duda su lealtad partidista y se arropa en otro instituto político. Así que los mediadores políticos tienen un futuro laboral ya que están en juego muchos recursos económicos, votos y tal vez puedan contribuir a generar un panorama de representación popular diferente por todos los escándalos políticos por parte de la clase política en el gobierno. Tome nota.