Afrontar o evitar: ¿cómo sobrellevar conversaciones incómodas?
Discutir es sano y puede ayudarnos a sanar nuestras relaciones, si sabemos cómo hacerlo, defendiendo nuestros puntos de vista y respetando los ajenos, sin darle cabida a la agresividad, según explican los psicólogos
EFE
En otras ocasiones, tal vez haya comprobado que una situación aparentemente trivial como elegir qué serie veremos esta noche con nuestra pareja o familia puede generar una serie de roces y “tira y afloja” no exentos de cierta crispación .
A veces, evitar una discusión tiene el efecto colateral de elevar la tensión latente entre nosotros y la persona que tenemos enfrente, igual que aumenta la presión dentro de una olla exprés.
Pero vivir tratando siempre de no discutir ni tener conflictos, puede ser contraproducente, según explica el psicólogo Juan Muñoz.
Aunque sigamos ‘pateando la lata’ (el problema) hacia adelante, volveremos a encontrarla tarde o temprano en nuestro camino, mientras que ‘la olla exprés’ (la tensión emocional acumulada) podría acabar por explotarnos en la cara.
Es preferible afrontar en vez de evitar
Para este psicólogo, “las conversaciones más complicadas son aquellas en las que podemos prever consecuencias más adversas, como por ejemplo una discusión salarial con nuestra jefa o una conversación incómoda en el ámbito de la pareja”.
Sin embargo, “la discusión se nos presenta más difícil cuanto más significativa sea para nosotras la persona con la que vamos a discutir”, reconoce.





























