Antimonumentos retoman las calles para no olvidar
Estas esculturas han fungido como una forma de colocar en el espacio público las exigencias de atención social
Israel Zamarrón / El Sol de México
Removerán a comandantes que no den resultados
Además ante las posibles muestras de rechazo de los ya instalados, comentó: “puede que la forma no nos agrade, pero no podemos dejar a un lado que las motivaciones por las cuales surgen esos objetos son reales, que lastiman y asesinan a muchas personas”.
Y enfatizó: “el colocar un antimonumento para nada cancela ningún uso de ese espacio público, no está restándonos, sino que está tratando de apelar a nuestra empatía y eso es a lo que debemos ponerle atención”.
Redactora web y Fotoperiodista egresada de la UNAM. Colaboré con algunas de las casas editoriales más grandes del país e instituciones del gobierno federal.




























