¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
La presidenta Sheinbaum vivió la semana pasada su primer gran triunfo al lograr prorrogar un mes los aranceles del 25% de Donald Trump, una victoria que aunque momentánea, le trajo elogios tanto en México como en el extranjero, sin embargo el crédito le duró poco menos de una semana, pues luego de que se la pasara pidiendo unión entre mexicanos ante la amenaza de Trump, una vez aplazado el problema, continuó con la polarización entre mexicanos al no invitar a la presidenta de la corte a la ceremonia por el aniversario de la constitución, además, luego de que Fabiola Blanco, hermanastra de Cuauhtémoc Blanco, lo denunciara por acoso y agresión sexual, Sheinbaum se posicionó en favor del hombre en su movimiento y no de la víctima, ¿dónde quedó entonces la sororidad de la primera mujer presidenta, la presidenta con A?
Pareciera que por cada buena acción viniera una polémica, cada que parece que la presidenta Sheinbaum mantendrá un perfil moderado y diplomático, que gobernará para todas y todos los mexicanos y no para su movimiento político, resulta envolverse en los mismos vicios que su antecesor, distando el discurso de la realidad, pues quien en su toma de protesta resaltara la frase “No llegó sola, llegamos todas”, resulta que investida como la primera presidenta de la República, se olvidó de la primera mujer presidenta de la Suprema Corte, titular de uno de los tres Poderes de la Unión, al no correrle una invitación a la ceremonia por el 108° aniversario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, un evento que reúne precisamente a las y los representantes de los tres poderes, el ejecutivo, el legislativo y el judicial.
La exclusión de Norma Piña deviene de un pleito iniciado con la administración anterior, que derivó en la implementación de la Reforma Judicial, que hasta la fecha mantiene enfrentados a ambos poderes, cuando la presidenta Sheinbaum fue cuestionada en su mañanera por la ausencia de la titular del Poder Judicial, esta se limitó a decir que era un evento exclusivo del ejecutivo, sin embargo sí se contó con la presencia del legislativo, además de que las tres ministras lopezobradoristas Yasmín Esquivel, Loretta Ortiz y Lenia Batres, sí fueron invitadas, entonces, ¿Que solo pueden celebrar nuestra constitución quienes simpaticen con el partido en el poder?
Eso con respecto a la primera polémica, la segunda involucra al ex futbolista, ex gobernador y actual legislador oficialista Cuauhtémoc Blanco, quien ha sido señalado en el pasado por sus nexos con líderes del narcotráfico en Morelos, una situación que dejó un estado con cifras récord en desapariciones forzadas y sumido en una espiral de violencia, en donde de acuerdo a la propia Fiscalía General del Estado y reportes de Infobae, hicieron público que al menos 55 grupos criminales tienen operaciones dentro del estado de Morelos, esto además de sus acusaciones por desvíos millonarios de los recursos públicos del estado, un caso incluso señalado por su sucesora del mismo partido, Margarita González Saravia, actual gobernadora de Morelos.
Por si estas severas acusaciones no fueran suficientes, están también los casos de nepotismo en donde Blanco dio trabajo a su primo Armando Shajid López Bravo como titular de la Comisión Estatal de Mejora Regulatoria, a su esposa Sicard González Darlett como Directora General de Cultura Comunitaria, así como a sus sobrinos, Abdiel Guerrero Rojas como Coordinador de Desarrollo Turístico y Daniel Guerrero Rojas que trabajó en la Dirección de Coordinación y Comunicación Social, sin embargo la atención de este caso se la lleva su media hermana Fabiola Nidia Blanco, quien trabajara como Directora General de MIPYMES en la Secretaría de Desarrollo Económico, y quien denunciara al ex gobernador por intento de violación.
El caso cayó en manos Uriel Carmona Fiscal de Morelos, quien solicitó formalmente al Congreso de la Unión que le retirarán el fuero al ahora legislador para que este pudiera ser presentado ante un juez, sin embargo, apenas sucedió esto la gobernadora de Morelos, ordenó al congreso estatal destituir al fiscal, para lo cual los legisladores morenistas revivieron un pleito de hace año y medio entre el Fiscal de Morelos y la Fiscalía de la CDMX, para destituirlo en apenas dos horas y media, en fastrack, el oficialismo decidió destituir al fiscal antes de permitir que proceda en una investigación contra uno de los hombres de su movimiento.
Ante semejante escándalo, la presidenta Sheinbaum dejo pasar la oportunidad de trasladar su discurso feminista a acciones reales, centrando su atención en la destitución del fiscal sin referirse siquiera a la victima, lo anterior, en un gobierno que se autodenomina como el más feminista de la historia, el que enarbola conceptos como los de “La presidenta con A” o el de “Llegamos todas”, nos deja más preguntas que respuestas, como por ejemplo, ¿Y si el que estuviera siendo denunciado fuera del PRI o el PAN, hubieran destituido también al fiscal?, ¿Por qué el silencio cómplice de las feministas en la 4T?, ¿Hasta cuando se pronunciara la recién creada Secretaría de la Mujer que tanto presumieron?, pero mas importante aun, retirando los ingredientes políticos, hay una mujer denunciando a un hombre por intento de violación, ¿Se va a hacer justicia o no? Esa es la pregunta correcta.