Robespierre, el enfermo sano para el combate
El todavía encargado del despacho de la Rectoría de la UAS, Robespierre Lizárraga Otero quizá intente ganar un récord de enfermarse más veces para que el juez que lleva sus procesos por presunto abuso de autoridad, siga difiriendo las audiencias.
Y es que la última vez que mandó un comprobante médico para ausentarse de la audiencia ante el juez de control fue el 1 de abril, pero ahora anduvo en Mazatlán quitado de la pena en las manifestaciones por el tema de la "defensa de la autonomía".
Lo que sí es un hecho es que Madueña Molina es el rector de facto, y por supuesto, por encima de sus decisiones está Cuén Ojeda.
Las protestas de la UAS se han perdido en la sordina de un mundo cada vez más vertiginoso y en una sociedad cada vez más informada, pues se sabe de manera pública que las protestas no son orgánicas, sino impulsada por la cúpula uaseña.
Otra vez la promesa
Este martes en la conferencia mañanera de AMLO se dio a conocer que, ahora sí por fin, el nuevo Hospital General de Culiacán entrará en operación a más tardar julio.
Al presidente le urge hacer ver que resuelve el problema de la salud, que es real, pues cada vez menos mexicanos tienen acceso al sistema de salud, tan precario como nos lo ha dejado la 4T. Parece que Dinamarca todavía queda muy lejos en el cosmos.
Lo triste
¿Vieron que el diputado Feliciano Castro salió de su escondite para decir que los uaseños pretendían con sus manifestaciones boicotear el eclipse? Ya parece como una candidata que dijo que había que preguntarle a los muertos por la atención en la pandemia de COVID-19.
















