8M: la lucha sigue
Las fechas que marcan la historia nos recuerdan quiénes somos, qué representamos y, sobre todo, lo que aún tenemos que hacer.
Las mujeres somos la mitad de la población de este país. Normalmente, en mis colaboraciones incluyo estadísticas y cifras que ayudan a dimensionar nuestra realidad, pero hoy quiero detenerme en algo más profundo: en lo que representamos como fuerza social y política.
En el ámbito político hemos alcanzado avances importantes. Hoy existe paridad en la integración de ayuntamientos, en los congresos y en gran parte de las administraciones públicas en los distintos niveles de gobierno.
Sin embargo, el verdadero reto es el ejercicio real del poder. No basta con llegar; es necesario ejercer el cargo con autonomía, con libertad en la toma de decisiones y con un compromiso genuino de fortalecer a otras mujeres.
Hoy Zacatecas cuenta con un proceso electoral paritario, un Congreso local paritario, cabildos paritarios y administraciones públicas con integración equilibrada entre hombres y mujeres. Pero aún no lo hemos logrado en las presidencias municipales.
Las mujeres merecemos estar, pero sobre todo tenemos el deber de participar. Las condiciones aún son adversas, pero también lo fueron para las mujeres que nos antecedieron. Ellas no se detuvieron, y tampoco debemos hacerlo nosotras.
La lucha sigue, porque todavía hay miles de mujeres que viven violencia, injusticias y condiciones laborales precarias. Es una lucha permanente en la que no podemos bajar la guardia.
Que vivan las mujeres que abrieron camino. Ánimo, fuerza y esperanza para las de hoy para que las nuevas generaciones encuentren un país más justo para todas.


















