El director de escena, creador de mundos
Tinta para un Atabal
Gustavo Silva Lemoine / Colaborador Diario de Querétaro
Una segunda reflexión muy importante es: si ya tengo claro el qué, a quién y para qué, cómo voy a hacer para que mediante los elementos intrínsecos del texto y los lenguajes que conlleva todo hecho escénico, aparezca ante el espectador el mundo al que voy a invitarlo para comunicarle y compartirle algo
Al ser este un artículo de opinión, no podemos profundizar sobre el asunto ya que el solo hablar de la concepción, que es la primera de tres partes que forman el cuerpo de la dirección, nos llevaría bastante tiempo.
Por lo anterior, paso ahora a hablar sobre el ordenamiento. Soledad Ruiz, una de mis maestras de dirección (q.p.d), decía que “el director escénico es un ordenador creativo de diferentes lenguajes para crear un mundo, una convención a la cual invitara al espectador”. De lo anterior se desprenden dos palabras clave: orden y convención.
En fin, también sería largo hablar de todas estas cualidades y capacidades a desarrollar.
La invitación que hago como colega, con la mejor de las intenciones, a los jóvenes que han emprendido o quieren emprender este camino es: prepárense, busquen, experimenten. Practiquen pero involúcrense en la dirección escénica con la conciencia de lo que significa ser un creador de mundos.





























