Generación Z; voluntad juvenil
Una generación es un grupo de personas que nacen y viven contemporáneamente, compartiendo experiencias y valores, expectativas y anhelos, obstáculos y motivaciones. Una generación es una clase de personas vinculadas por la vida misma, la vida compartida que genera perspectivas similares ante ella.
No debería extrañarnos que los jóvenes de la Generación Z se encuentren en un punto común: la preocupación por su futuro y la responsabilidad ante graves realidades que los inquieta: la violencia, la inseguridad, la inequidad, la corrupción, el medio ambiente, el trabajo, la corrupción, el autoritarismo.
¿Acaso nos hemos preguntado, como personas de otra generación (la X o la Y) qué estábamos pensando y haciendo con el mundo que íbamos a heredar a nuestros hijos y nietos? Nos lo cuestionábamos desde los setentas, desde los ochentas. ¿Y cómo respondimos? No es para menos la desilusión y el hartazgo de ellos.
La Generación Z, los nacidos entre 1997 y 2012) va a las calles porque ya se cansó de solo compartir memes en las redes sociales. En la entraña misma de la generación de nativos digitales al cien por ciento, brota la inquietud espontánea de expresarse para todos a través del activismo en las calles y plazas públicas.
Convocada para este 15 de noviembre, la manifestación tiene como antecedentes globales otras marchas realizadas en África y Asia, durante el 2024 y el 2025, en donde surgió la bandera que identifica al movimiento, es decir, la calavera pirata con sombrero de paja del anime japonés “One piece”.
¿De dónde más podía haber surgido un símbolo para la Generación Z que de uno de los mangas más populares a nivel mundial? Se trata de un mensaje que solo pudo haberlo recibido un joven vinculado a otros mediante la misma cultura que fluye a través de los nuevos medios. Es cuestión de identidad y de sentido común.
En una palabra: llegó la consciencia. Los ojos se abrieron ante su entorno más próximo, el cual condiciona de una u otra manera su porvenir. Pero si el mundo social no creado por ellos les parece una aberración, qué podrán y deberán hacer en términos políticos, culturales y económicos.
Reflexionaron sobre la educación, sobre la corrupción, sobre la inclusión, sobre el cambio climático, entre otras cosas. Concluyeron que salir a las calles es una opción. Y ahí está, el llamado “movimiento de la Generación Z”. Trascendiendo el mundo digital.
Aquí no caben partidos políticos. Así que manténganse lejos del movimiento, porque son parte del problema que está calando.














