Otra fiscalía y justicia a modo
La reciente “renuncia” de Gertz Manero de la Fiscalía General de la República, nos agarró de sorpresa a todos.
Porque el problema no es ver quién será fiscal, sino qué queremos de nuestro sistema de justicia. Porque el de hoy, está colapsado. Y no es un problema de ahorita, es un derrumbe que venimos arrastrando por años, pero que se ha profundizado más últimamente.
Según datos de la ENVIPE 2025 (Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública), en el 2024 ocurrieron 33.5 millones de delitos, y de esos el 90.4% nunca se denunció.
De los pocos que sí se denunciaron, solo 6.8% terminó en una carpeta de investigación real. Es decir, más del 93% de los delitos que si se denunciaron, no se investigaron.
Con ese dato, cualquier discurso sobre la buena gestión de Gertz Manero, se desmorona.
Pero, ¿por qué no se denuncia? Porque la gente siente que es una pérdida de tiempo, porque hay corrupción, porque no hay reparación del daño. Porque el sistema revictimiza, no resuelve.
Por eso URGE una reforma profunda. Una que rescate a los ministerios públicos con profesionalización, independencia, sueldos que reflejen la responsabilidad y carga laboral que tienen.
No es descubrir el hilo negro. Recordemos que en 2018, los colectivos #VamosPorMás y #FiscalíaQueSirva propusieron una iniciativa para tener una verdadera autonomía en las fiscalías más capaz, independiente y con controles reales. Desgraciadamente, esa visión parece archivada.
Porque lo que vemos hoy es lo contrario: una intromisión cada vez más cínica de la Presidencia en las decisiones del sistema de justicia. Ya pasó con el caso del huachicol fiscal, y ahora se perfila una fiscalía aún más subordinada, si se concreta el nombramiento de Ernestina Godoy.
Si ya con Gertz Manero teníamos una mala fiscalía, con Godoy podríamos tener una peor.
Mientras tanto, parece que este país seguirá atrapado en un sistema donde la justicia sigue protegiendo a los amigos, castigando a los enemigos y olvidando a las víctimas.
Una fiscalía sometida. Una justicia manipulada. Y un gobierno que decide quién se investiga y quién no.
@alexbatista0

















